martes, 22 de septiembre de 2015

Modernismo

Época en la que se desarrolla: Finales del siglo XIX e inicios del XX

Características generales del Modernismo

  1. El Modernismo no sólo es un movimiento literario sino una época y una actitud defendida con orgullo por sus propios miembros para reivindicar lo nuevo.
  2. La protesta de los románticos contra el mundo burgués es además una crisis de la conciencia por formar parte de la misma clase social. La disconformidad se manifestará a menudo en una conducta asocial y amoral: bohemia y dandismo.
  3. Frente a la realidad hostil el poeta modernista mostrará varias actitudes:
a)      Evadirse de la realidad buscando lo exótico, el paraíso idealizado. Esto comportará una visión cosmopolita y el interés por mundos lejanos.
b)      Reflejar el interior del poeta en todo lo que le rodea mediante símbolos y sinestesias (asociar un elemento con los sentidos).
c)      Denunciar la sociedad mediante una poesía clara y reflexiva.
  1. La poesía francesa se adopta como modelo en sus dos tendencias:
El Parnasianismo toma su nombre de la revista Le Parnasse contemporain y toma como lema “el Arte por el Arte” con el propósito de hacer un arte que se valga por sí mismo, en su máxima perfección y ajeno a la realidad. Su maestro es Gautier y su máximo representante Leconte de Lisle.
El Simbolismo no busca una perfección ideal sino dilucidar el significado verdadero de la realidad y su correspondencia con el estado de ánimo. De ahí que se valgan de los símbolos, que dan nombre al movimiento. Sus poetas más destacados son Baudelaire, Verlaine, Rimbaud y Mallarmé.
  1. El Modernismo hispánico sería una síntesis del Parnasianismo y del Simbolismo, además de la influencia de Bécquer como expresión intimista y sentimental. Se expresa en las variantes extranjerizante, española y americana.

Características de la lírica modernista

  1. Se concibe la poesía como una expresión armónica, que suena bien al oído. El poema debe ser musical, de gran contundencia. Son abundantes los recursos fónicos y los efectos sonoros a fin de evocar el estado de ánimo (aliteraciones).
  2. Los efectos plásticos del color oscilan desde el más brillante (oro, púrpura) al más tenue (blanco, rosa, rubio), y sobre todo el azul en correspondencia con los sentidos (sinestesias).
  3. El color azul y el cisne son los dos referentes simbólicos fundamentales como expresión de belleza, fragilidad y contraste con la naturaleza. Del mismo modo hay que entender la aparición del pavo real y  de la mariposa en estos poemas.
  4. Las formas métricas son ricas y variadas. Se recuperan los versos de pies acentuales de la poesía clásica grecolatina (dáctilos, anfíbracos, anapestos). El verso preferido es el alejandrino, si bien son abundantes los dodecasílabos y eneasílabos (de influencia francesa), y los clásicos endecasílabos, octosílabos...    
  5. La temática está vinculada con la realidad del poeta.




Principales poetas modernistas hispánicos

     El nicaragüense Rubén Darío (1867-1916) es el máximo representante del modernismo hispánico. Su verdadero nombre era Félix Rubén García Sarmiento. Recuperó las formas métricas en desuso y creó un lenguaje rítmico y polifónico. Su poesía es tan cotidiana y vital que hoy aún la leemos con la misma frescura con que se escribió. Su poesía significa un antes y un después. Es el primer referente americano.
De su obra destacan Azul... (1888) y Cantos de vida y esperanza (1905).
     Antonio Machado (1875-1939) fue un poeta humilde, bonachón y de una honda sensibilidad, poniendo su voz animada en contacto con el mundo. En su introspección expresa la soledad, la melancolía, la angustia frente a la realidad. Su modernismo es intimista, sin exhibirse en colores y animales personificados, sino en símbolos propios, como el agua, los árboles, los campos, el paisaje rural de su entorno. Su obra se resume en las Soledades (1903), de un modernismo cercano a Bécquer y R. de Castro; Campos de Castilla (1912), sobre el paisaje y la gente de Castilla; y Proverbios y cantares (1924), formado por pensamientos de intuiciones profundas, a veces oscuras.
     Juan Ramón Jiménez (1881-1958) es de una sensibilidad extrema, incluso hipocondríaca. Se consagra por completo a su Obra hasta el punto de deslindarse de la realidad. Su poesía es a propósito minoritaria, concebida por su sed de belleza, de conocimiento y de eternidad. Su constante búsqueda explica su evolución en tres etapas: sensitiva (hasta 1915), intelectual (1916-1936) y verdadera (a partir de 1936). De las respectivas etapas son Arias tristes (1903), Diario de un poeta recién casado (1916) y Dios deseado y deseante (1948-1949). En su soledad creadora, JRJ escribirá una poesía parnasiana por su concepción estética y sublime por su ideal metafísico.

     Otros poetas que habría que considerar son Manuel Machado, el cubano José Martí, los mexicanos Amado Nervo y José Juan Tablada y el argentino Leopoldo Lugones.

Realismo

Época en la que se desarrolla: Segunda mitad del siglo XIX
Género que cultiva: novela.

Características generales del Realismo

  1. El Realismo consiste en la representación fiel de la realidad con la intención de retratarla.
  2. El Realismo surge por evolución a partir del Romanticismo, cuyo idealismo y subjetivismo serán sustituidos por la crítica objetiva de la realidad.
  3. Sus referentes serán los novelistas franceses: Balzac, Stendhal, Flaubert.
  4. Para su concepción de las obras literarias reaccionan contra el idealismo (a través de la experiencia del positivismo), se interesan por los problemas sociales (con el auge del marxismo) y el desarrollo de las ciencias experimentales (como el evolucionismo de Darwin y el experimentalismo aplicado a la medicina).

Características de la novela realista

  1. Para intentar reproducir con exactitud la realidad se usan métodos de observación de las ciencias experimentales, como el científico estudia la naturaleza. Los novelistas se documentan sobre el terreno y, por ejemplo, Flaubert consultó estudios médicos para ciertos fragmentos de Madame Bovary.
  2. El interés por la sociología y la psicología se refleja en los ambientes donde se sitúan las obras y en la caracterización psicológica de los personajes.
  3. Los recursos temáticos y técnicos responden a una actitud crítica de la sociedad burguesa, según la ideología del autor, más tradicional o más liberal.
  4. El autor adopta una actitud de cronista, narrando la historia en 3ª persona, aunque en alguna ocasión sí introduzca sus opiniones y use la 1ª persona.
  5. La prosa es clara y sobria, sin alardes retóricos ni estilísticos. En los diálogos se reproduce el habla popular para adaptarla a la índole de los personajes.

La narrativa realista en España

  1. El realismo español se consolida a partir de 1868 con ‘La revolución del 68’, que destrona a Isabel II en manos de una burguesía progresista, aunque luego ésta no fue capaz de establecer un gobierno estable y resurgió el tradicionalismo.
  2. Su punto de partida es el costumbrismo, que consiste en la exposición las costumbres sociales sin intención de analizarlas y, en ocasiones, idealizándolas. Dentro de esta tendencia podríamos hablar de La gaviota (1849) de Fernán Caballero y El sombrero de tres picos (1874) de Pedro Antonio Alarcón, así como José María de Pereda, quien en Peñas arriba (1895) idealiza el mundo rural en oposición a la “corrupción e impiedad” del mundo urbano.
  3. Mención aparte merece Juan Valera, liberal en sus ideas pero idealizante y esteticista en sus novelas. No aceptó las premisas del Realismo y eliminó los aspectos más miserables de la vida en novelas como Pepita Jiménez (1874).
  4. Los mejores representantes del Realismo español son:
a)      Leopoldo Alas, “Clarín” (1852-1901), de ideas claramente progresistas, su propósito era reflejar la vida cotidiana con fidelidad. Poeta, crítico literario, cuentista, ensayista (bajo el título «Celebridades españolas contemporáneas» publica unos ensayos biográficos sobre Galdós), dramaturgo y traductor: su versatilidad podría dar una cuantiosa obra, pero su relativa brevedad dentro de cada género da fe de su inquietud y de su deseo de perfección. Ha sido reconocido por las novelas Su único hijo (1891) y, sobre todo, La regenta (1885), su obra maestra.
 b) Benito Pérez Galdós (1843-1920) es también un escritor de ideas progresistas y de la misma estética que Clarín en cuanto a pintor de ambientes, documentándose acerca de escenarios, costumbres y noticias. El retrato “de almas” implica que adecúe cada habla (y su pensamiento, inteligencia y carácter) a los respectivos personajes, mientras que el estilo del narrador es espontáneo y antirretórico. La ironía es el recurso que usará con más éxito, sin evitar la intención crítica. De sus numerosas novelas hay que destacar las 46 que forman los Episodios Nacionales y que constituyen una visión renovada del siglo XIX.