lunes, 18 de abril de 2016

Contra el arte


Los mínimos gestos que a lo largo del día condicionan nuestra vida son una poderosa fuente de construcción de valores. Apretar un botón para oír música, para ver imágenes, para recibir correo, para oír la voz de alguien, para que salga café, chicle o monedas, para que haya luz o calor, estos gestos mínimos que condicionan nuestra vida a través de todas las sensaciones son, no nos engañemos, una poderosa fuente de construcción de valores. (Chantal Maillard, Contra el arte y otras imposturas)

[Y yo, Óscar, añadiría: un saludo, una sonrisa, acercarse para hablar con alguien o llamarlo, escuchar con atención a quien nos habla incluso cuando no nos interesa lo que dice. Estos gestos también construyen valores; es decir, que le demos valor a la otra persona, que le demostremos cuánto nos importa y que, de este modo, también demostremos nuestro propio valor]


sábado, 9 de abril de 2016

Lo que mueve el mundo



- Robert, en tu opinión, ¿qué es lo que mueve el mundo? – le preguntó Herman en cierta ocasión –. Según Nietzsche, esa oscura fuerza es el poder; para Marx, se trata de la economía; y, según Freud, es el amor. ¿Quién tiene razón, según tú? ¿Qué es lo que nos hace vivir?
- ¿Y a ti qué te parece? – le soltó Robert, a fin de ganar tiempo.
- Estoy de acuerdo con Nietzsche – decidió Herman, con seguridad –. Es el poder lo que mueve el mundo.
- Yo tengo mis dudas – atrevió a objetar Robert –. Al principio he pensado que esa fuerza secreta era la economía… Además ya sabes cuánto admiro a Marx.
- Sí, claro.
- Pero no, Herman. ¡Lo que nos hace vivir es el amor! Esa fuerza profunda es el amor. O eso quiero creer, al menos. En eso estoy de acuerdo con Freud.

(Kirmen Uribe, Lo que mueve el mundo)


lunes, 9 de noviembre de 2015

Las vanguardias literarias y la Generación del 27

LAS VANGUARDIAS

Época en la que se desarrolla: Primera mitad del siglo XX (sobre todo los años 20-30)

Características generales de las vanguardias europeas

  1. Las vanguardias europeas surgen con la intención de ser una ruptura con la todo el arte y toda la literatura anterior por la crisis de conciencia que se venía arrastrando desde el modernismo e incluso desde el romanticismo, y que se acentúa por el estallido de la Primera Guerra Mundial.
  2. El término ‘vanguardia’ (calco del francés avant-garde) se refiere a los nuevos movimientos que surgen como radical oposición a la estética anterior y que se presentan con manifiestos, textos en los que exponen sus ideas.
  3. El vanguardismo proclama la liberación absoluta, tanto de las formas como del pensamiento, como una extrema exploración de la realidad.
  4. Entre los numerosos ismos que denominan cada movimiento destacan:
a)      El Dadaísmo surge en 1916 y es encabezado por el suizo Tristan Tzara. Su nombre – elegido al abrir un diccionario al azar – es el de un balbuceo infantil: da-da. El violento rechazo a la «racionalidad» – que condujo a la guerra – les lleva a propugnar «la fantasía de cada individuo» usando un lenguaje incoherente, rebelándose contra la lógica, las convenciones estéticas o sociales y el sentido común.
b)      El Cubismo nace como escuela pictórica pero encuentra su expresión literaria en los caligramas, término que inventó Guillaume Apollinaire para desginar a un poema que forma una «imágenes visuales» mediante la disposición tipográfica de los versos. Otro artificio visual es el collage, que consiste en tomar un determinado número de elementos de obras, de objetos, de mensajes ya existentes e integrarlos en una obra nueva.
c)      El Futurismo nace en 1909 con la publicación de su primer manifiesto a cargo de F.T. Marinetti. Su expresión es antirromántica y ajena a la sentimentalidad. Exalta la civilización mecánica y técnica con temas como la máquina, el avión, el deporte: «Un automóvil de carreras es más hermoso que la Victoria de Samotracia».
d)      El Ultraísmo y el Creacionismo son ismos que tuvieron repercusión en España. El primero indica su voluntad de ir más allá y elabora temas afines al Futurismo y los caligramas; mientras que el Creacionismo, según el chileno Vicente Huidobro, quería «hacer un arte que no imite ni traduzca la realidad», con lo que el poema será un objeto autónomo como «creación» absoluta y no imitación de la naturaleza o la realidad.
e)      El Surrealismo es el movimiento más importante y difundido, pues no sólo pretende renovar la estética literaria, sino que quiere ser una revolución integral. Sus principales representantes son Paul Élouard, Louis Aragon y sobre todo André Breton. Para los surrealistas, lo que llamamos vida es una apariencia de realidad. Hay que conquistar una verdadera vida, alcanzar una superrealidad (sur-réalité) donde queda atrás la monotonía, la vaguedad de las acciones, los deseos incumplidos bajo el pensamiento occidental. Se busca, por tanto, liberar el poder creador del hombre y en esto la poesía será el instrumento ideal de conocimiento por la liberación del lenguaje. Se practicará la escritura automática, que consiste en escribir sin pensar en el sentido de las palabras, como pura expresión del inconsciente, elemento clave de exploración según las doctrinas psicoanalíticas de Freud. La comprensión vendrá entonces por la emoción y no por el entendimiento. Sin embargo, el surrealismo español practica una intencionada idea creadora como hilo conductor en Lorca, Dalí, Buñuel, Gerardo Diego...


GENERACIÓN O GRUPO POÉTICO DEL 27

1. A diferencia de otros grupos similares, la Generación del 27 – o más bien el Grupo – adquiere una aceptación entre sus miembros por reunirse como homenaje al tercer centenario de la muerte de Luis de Góngora, en 1627, en reivindicación de su figura.
2. De entre sus miembros hay una nómina de diez componentes: García Lorca, Cernuda, Salinas, Rafael Alberti, Guillén, Gerardo Diego, Dámaso Alonso, Aleixandre, Prados y Altolaguirre; aunque podrían añadirse otros muchos afines y coetáneos a ellos.
3. La Residencia de Estudiantes, de Madrid, fue el lugar de encuentro donde acudieron, atraídos por las tertulias y las actividades culturales.
4. Si no un estilo común, sí comparten afinidades estéticas:
a) La emoción viene a ser refrenada por el intelecto: «Inteligencia, sentimiento y sensibilidad contra intelectualismo, sentimentalismo y sensiblería» (J. Bergamín)
b) La poesía es concebida como algo inexplicable, demiúrgico. Para Dámaso Alonso es un «impulso que no está muy lejano de lo religioso». Es un equilibrio entre la concepción romántica y la concepción clásica de la creación poética.
c) Son evidentes las ansias de belleza en todos ellos, pero Pedro Salinas decía: «Estimo en poesía, sobre todo, la autenticidad. Luego, la belleza...»
d) En sus trayectorias alternan hermetismo y claridad. En casi todos estos poetas puede hablarse de una apertura del yo al nosotros.
e) Su obra aspira a ser mundial y nacional. Como dijo Dámaso Alonso, «aunque abierta a muchos influjos exteriores, está profundamente arraigada en la entraña nacional y literaria española».
f) Son partícipes de los movimientos de Vanguardia pero tienden a frenar las innovaciones por su admiración de las generaciones anteriores: Unamuno, Machado, Rubén Darío, Bécquer... De entre ellos sus maestros serán Juan Ramón Jiménez y Ramón Gómez de la Serna con sus greguerías. Su amor por los clásicos fue inmenso: como críticos han dejado magistrales estudios de Manrique, Quevedo, Fray Luis, San Juan de la Cruz, Lope de Vega, Góngora...
5. También fue conjunta la evolución poética aunque no todos al mismo tiempo:
a) En la primera etapa (hasta 1927) se nota la influencia de sus poetas admirados, desde lo humano (Bécquer) al ideal de poesía pura de Juan Ramón Jiménez y, sobre todo, la lírica popular y la huella clásica en métrica y temática.
b) En la segunda etapa (1927-1936) hay un cansancio por los ideales esteticistas (Góngora) y aumenta el interés por el surrealismo, que surge en esta época. La inminente Guerra Civil suscita la preocupación por temas sociales y políticos. Algunos poetas serán militantes pero todos mostrarán su apoyo a la República.
c) La tercera etapa (desde 1936) viene marcada por la Guerra Civil. Lorca ha muerto y los demás – salvo Aleixandre, Alonso y Diego – se exilian. Cada cual sigue su rumbo pero ninguno abandonará una poesía de carácter humano. En el exilio hablarán sobre todo del dolor humano (Guillén) mientras que en España la poesía deriva hacia la angustia, cuya muestra más intensa es Hijos de la ira (1944) de Dámaso Alonso. La importancia del Grupo motivó la concesión del premio Nobel a Vicente Aleixandre en 1977 como su representante, además de que su época haya sido reconocida como la Edad de Plata de la literatura española. Por cuestiones de tiempo y de espacio no vamos a desarrollar un análisis de todos los miembros del Grupo. Valga esta breve nota.


     Federico García Lorca (1898-1936) estudió música y en la Residencia de Estudiantes entablará relación con artistas jóvenes, como Buñuel o Dalí y con los miembros del Grupo, quienes lo situarán a la cabeza del grupo. Poema del cante jondo (1927) y El romancero gitano (1928) alcanzarán una gran popularidad con su tono popular y su preocupación por los marginados y perseguidos. Según el propio Lorca, en el libro «hay un solo personaje real, que es la pena que se filtra». La estancia en Estados Unidos precisamente en el momento del crack del 29 es un hito crucial en su vida al escribir Poeta en Nueva York. Su contacto con una ciudad tan significativa en semejante crisis le induce a una poesía violenta, de imágenes intensas y crudas, de tintes apocalípticos. Formalmente parece una poesía surrealista como expresión de un mundo absurdo. A partir de Poeta en Nueva York Lorca se dedicará sobre todo al teatro (aunque seguirá escribiendo poesía). Funda la compañía La Barraca y se propondrá acercar el teatro al pueblo. Murió fusilado, dicen que en el barranco de Víznar, donde hoy aún buscan sus restos con la aceptación y el rechazo de su familia por exhumar su cadáver.
     Luis Cernuda (1902-1963) nació en Sevilla y en su universidad fue alumno de Pedro Salinas. Se exilió en 1938 y fue profesor en diversas universidades inglesas y estadounidenses. A partir de 1953 vivió en México, donde acabó residiendo. Era de una personalidad solitaria y dolorida, y de gran sensibilidad exacerbada y vulnerable. Se consideraba un «inadaptado», con «cierta vena protestante y rebelde». Cernuda es el poeta que canta a la adolescencia, al amor, al cansancio, al dolor. Su centro temático radica entre el deseo de alcanzar lo prohibido y la realidad de los límites impuestos por el mundo que le rodea. La realidad y el deseo será el título con que se reunirán los dos libros de su experiencia surrealistas: Un río, un amor (1929) y Los placeres prohibidos (1931). En lugar de la escritura automática del surrealismo hallamos unas imágenes evocadoras del sentido y del sentimiento que logren transgredir la realidad. Los siguientes libros, desde Donde habite el olvido (1932-1933) a Desolación de la quimera (1956-1962), hablan con su propio título de su incurable amargura, aunque eso no significa que también hallemos poemas entusiastas y alentadores.

     Pedro Salinas (1891-1951) se dedicó a la docencia universitaria desde su estancia como lector de español en la Sorbona (1914-1917) hasta su muerte, en Boston. La poesía es para él un modo de acceso a las honduras de la realidad, a la esencia de cosas y experiencias vitales. De ahí sus palabras: «La poesía es una aventura hacia lo absoluto. Se llega más o menos cerca, se recorre más o menos camino: eso es todo». Los tres elementos básicos de su creación aparecen en otras declaraciones suyas: «Estimo en la poesía, sobre todo la autenticidad. Luego, la belleza. Después, el ingenio». Aunque su poesía parezca sencilla, se trata de una lengua y unos versos rigurosamente trabajados. Sus tres primeros libros pueden inscribirse en una línea de poesía pura como Juan Ramón: Presagios (1923), Seguro azar (1929) Fábula y signo (1931). Vienen luego sus dos obras maestras: La voz a ti debida (1933) y Razón de amor (1936). Su visión es antirromántica, pues el amor, en Salinas, es una fuerza que da plenitud a la vida y confiere sentido al mundo, es enriquecimiento del propio ser y de la persona amada. Tras la Guerra, aparecerán en América otros libros donde lucha con su fe en la vida y los signos angustiosos que ve a su alrededor: El contemplado (1946), Todo más claro (1949) y Confianza (1955).

sábado, 24 de octubre de 2015

Niebla, novela filosófica (I)

Párate a pensar.
Por un momento párate a pensar:

¿Qué estás haciendo?
¿Por qué lo estás haciendo?
¿En qué estás pensando?
¿En qué deberías estar pensando?
¿Por qué deberías estar pensando en algo en concreto?

Si no se te ocurre una respuesta no pensaste.
Si no se te ocurre una respuesta idónea siempre podrás seguir buscándola.
Si no querrías seguir buscándola no importa. Quédate con la vida.
Si no le viste sentido a estas preguntas sin respuesta no lo busques más: llegaste al absurdo.
Si le viste algún sentido pero no lo entiendes del todo... hallaste el existencialismo.

Augusto piensa demasiado. Tuvo una vida con su madre y al morir la madre se quedó con su ausencia, que pretende llenarla de pensamientos. Los pensamientos quieren justificar su vida. Nombra el amor. Le da el nombre y la presencia de una persona, Eugenia. Adopta un perro, también le da un nombre, Orfeo. Augusto quiere llenar de nombres la ausencia. Está contenido. Con tanto pensamiento enmascara su angustia, su profunda soledad. Comprende sin comprender. Se resigna al azar pero no a cualquier azar. Es un azar elegido de entre todos los posibles azares para tener un rumbo, un objetivo. Para tener una causa. Para no desbordarse. Está contenido, dijimos. Lo dejaremos justo al borde. Al borde de sí mismo. Preguntándose si en realidad está enamorado. Si además de pensamiento también puede ser sentimiento.


Niebla, de Miguel de Unamuno

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martes, 22 de septiembre de 2015

Modernismo

Época en la que se desarrolla: Finales del siglo XIX e inicios del XX

Características generales del Modernismo

  1. El Modernismo no sólo es un movimiento literario sino una época y una actitud defendida con orgullo por sus propios miembros para reivindicar lo nuevo.
  2. La protesta de los románticos contra el mundo burgués es además una crisis de la conciencia por formar parte de la misma clase social. La disconformidad se manifestará a menudo en una conducta asocial y amoral: bohemia y dandismo.
  3. Frente a la realidad hostil el poeta modernista mostrará varias actitudes:
a)      Evadirse de la realidad buscando lo exótico, el paraíso idealizado. Esto comportará una visión cosmopolita y el interés por mundos lejanos.
b)      Reflejar el interior del poeta en todo lo que le rodea mediante símbolos y sinestesias (asociar un elemento con los sentidos).
c)      Denunciar la sociedad mediante una poesía clara y reflexiva.
  1. La poesía francesa se adopta como modelo en sus dos tendencias:
El Parnasianismo toma su nombre de la revista Le Parnasse contemporain y toma como lema “el Arte por el Arte” con el propósito de hacer un arte que se valga por sí mismo, en su máxima perfección y ajeno a la realidad. Su maestro es Gautier y su máximo representante Leconte de Lisle.
El Simbolismo no busca una perfección ideal sino dilucidar el significado verdadero de la realidad y su correspondencia con el estado de ánimo. De ahí que se valgan de los símbolos, que dan nombre al movimiento. Sus poetas más destacados son Baudelaire, Verlaine, Rimbaud y Mallarmé.
  1. El Modernismo hispánico sería una síntesis del Parnasianismo y del Simbolismo, además de la influencia de Bécquer como expresión intimista y sentimental. Se expresa en las variantes extranjerizante, española y americana.

Características de la lírica modernista

  1. Se concibe la poesía como una expresión armónica, que suena bien al oído. El poema debe ser musical, de gran contundencia. Son abundantes los recursos fónicos y los efectos sonoros a fin de evocar el estado de ánimo (aliteraciones).
  2. Los efectos plásticos del color oscilan desde el más brillante (oro, púrpura) al más tenue (blanco, rosa, rubio), y sobre todo el azul en correspondencia con los sentidos (sinestesias).
  3. El color azul y el cisne son los dos referentes simbólicos fundamentales como expresión de belleza, fragilidad y contraste con la naturaleza. Del mismo modo hay que entender la aparición del pavo real y  de la mariposa en estos poemas.
  4. Las formas métricas son ricas y variadas. Se recuperan los versos de pies acentuales de la poesía clásica grecolatina (dáctilos, anfíbracos, anapestos). El verso preferido es el alejandrino, si bien son abundantes los dodecasílabos y eneasílabos (de influencia francesa), y los clásicos endecasílabos, octosílabos...    
  5. La temática está vinculada con la realidad del poeta.




Principales poetas modernistas hispánicos

     El nicaragüense Rubén Darío (1867-1916) es el máximo representante del modernismo hispánico. Su verdadero nombre era Félix Rubén García Sarmiento. Recuperó las formas métricas en desuso y creó un lenguaje rítmico y polifónico. Su poesía es tan cotidiana y vital que hoy aún la leemos con la misma frescura con que se escribió. Su poesía significa un antes y un después. Es el primer referente americano.
De su obra destacan Azul... (1888) y Cantos de vida y esperanza (1905).
     Antonio Machado (1875-1939) fue un poeta humilde, bonachón y de una honda sensibilidad, poniendo su voz animada en contacto con el mundo. En su introspección expresa la soledad, la melancolía, la angustia frente a la realidad. Su modernismo es intimista, sin exhibirse en colores y animales personificados, sino en símbolos propios, como el agua, los árboles, los campos, el paisaje rural de su entorno. Su obra se resume en las Soledades (1903), de un modernismo cercano a Bécquer y R. de Castro; Campos de Castilla (1912), sobre el paisaje y la gente de Castilla; y Proverbios y cantares (1924), formado por pensamientos de intuiciones profundas, a veces oscuras.
     Juan Ramón Jiménez (1881-1958) es de una sensibilidad extrema, incluso hipocondríaca. Se consagra por completo a su Obra hasta el punto de deslindarse de la realidad. Su poesía es a propósito minoritaria, concebida por su sed de belleza, de conocimiento y de eternidad. Su constante búsqueda explica su evolución en tres etapas: sensitiva (hasta 1915), intelectual (1916-1936) y verdadera (a partir de 1936). De las respectivas etapas son Arias tristes (1903), Diario de un poeta recién casado (1916) y Dios deseado y deseante (1948-1949). En su soledad creadora, JRJ escribirá una poesía parnasiana por su concepción estética y sublime por su ideal metafísico.

     Otros poetas que habría que considerar son Manuel Machado, el cubano José Martí, los mexicanos Amado Nervo y José Juan Tablada y el argentino Leopoldo Lugones.

Realismo

Época en la que se desarrolla: Segunda mitad del siglo XIX
Género que cultiva: novela.

Características generales del Realismo

  1. El Realismo consiste en la representación fiel de la realidad con la intención de retratarla.
  2. El Realismo surge por evolución a partir del Romanticismo, cuyo idealismo y subjetivismo serán sustituidos por la crítica objetiva de la realidad.
  3. Sus referentes serán los novelistas franceses: Balzac, Stendhal, Flaubert.
  4. Para su concepción de las obras literarias reaccionan contra el idealismo (a través de la experiencia del positivismo), se interesan por los problemas sociales (con el auge del marxismo) y el desarrollo de las ciencias experimentales (como el evolucionismo de Darwin y el experimentalismo aplicado a la medicina).

Características de la novela realista

  1. Para intentar reproducir con exactitud la realidad se usan métodos de observación de las ciencias experimentales, como el científico estudia la naturaleza. Los novelistas se documentan sobre el terreno y, por ejemplo, Flaubert consultó estudios médicos para ciertos fragmentos de Madame Bovary.
  2. El interés por la sociología y la psicología se refleja en los ambientes donde se sitúan las obras y en la caracterización psicológica de los personajes.
  3. Los recursos temáticos y técnicos responden a una actitud crítica de la sociedad burguesa, según la ideología del autor, más tradicional o más liberal.
  4. El autor adopta una actitud de cronista, narrando la historia en 3ª persona, aunque en alguna ocasión sí introduzca sus opiniones y use la 1ª persona.
  5. La prosa es clara y sobria, sin alardes retóricos ni estilísticos. En los diálogos se reproduce el habla popular para adaptarla a la índole de los personajes.

La narrativa realista en España

  1. El realismo español se consolida a partir de 1868 con ‘La revolución del 68’, que destrona a Isabel II en manos de una burguesía progresista, aunque luego ésta no fue capaz de establecer un gobierno estable y resurgió el tradicionalismo.
  2. Su punto de partida es el costumbrismo, que consiste en la exposición las costumbres sociales sin intención de analizarlas y, en ocasiones, idealizándolas. Dentro de esta tendencia podríamos hablar de La gaviota (1849) de Fernán Caballero y El sombrero de tres picos (1874) de Pedro Antonio Alarcón, así como José María de Pereda, quien en Peñas arriba (1895) idealiza el mundo rural en oposición a la “corrupción e impiedad” del mundo urbano.
  3. Mención aparte merece Juan Valera, liberal en sus ideas pero idealizante y esteticista en sus novelas. No aceptó las premisas del Realismo y eliminó los aspectos más miserables de la vida en novelas como Pepita Jiménez (1874).
  4. Los mejores representantes del Realismo español son:
a)      Leopoldo Alas, “Clarín” (1852-1901), de ideas claramente progresistas, su propósito era reflejar la vida cotidiana con fidelidad. Poeta, crítico literario, cuentista, ensayista (bajo el título «Celebridades españolas contemporáneas» publica unos ensayos biográficos sobre Galdós), dramaturgo y traductor: su versatilidad podría dar una cuantiosa obra, pero su relativa brevedad dentro de cada género da fe de su inquietud y de su deseo de perfección. Ha sido reconocido por las novelas Su único hijo (1891) y, sobre todo, La regenta (1885), su obra maestra.
 b) Benito Pérez Galdós (1843-1920) es también un escritor de ideas progresistas y de la misma estética que Clarín en cuanto a pintor de ambientes, documentándose acerca de escenarios, costumbres y noticias. El retrato “de almas” implica que adecúe cada habla (y su pensamiento, inteligencia y carácter) a los respectivos personajes, mientras que el estilo del narrador es espontáneo y antirretórico. La ironía es el recurso que usará con más éxito, sin evitar la intención crítica. De sus numerosas novelas hay que destacar las 46 que forman los Episodios Nacionales y que constituyen una visión renovada del siglo XIX.