sábado, 9 de abril de 2016

Lo que mueve el mundo



- Robert, en tu opinión, ¿qué es lo que mueve el mundo? – le preguntó Herman en cierta ocasión –. Según Nietzsche, esa oscura fuerza es el poder; para Marx, se trata de la economía; y, según Freud, es el amor. ¿Quién tiene razón, según tú? ¿Qué es lo que nos hace vivir?
- ¿Y a ti qué te parece? – le soltó Robert, a fin de ganar tiempo.
- Estoy de acuerdo con Nietzsche – decidió Herman, con seguridad –. Es el poder lo que mueve el mundo.
- Yo tengo mis dudas – atrevió a objetar Robert –. Al principio he pensado que esa fuerza secreta era la economía… Además ya sabes cuánto admiro a Marx.
- Sí, claro.
- Pero no, Herman. ¡Lo que nos hace vivir es el amor! Esa fuerza profunda es el amor. O eso quiero creer, al menos. En eso estoy de acuerdo con Freud.

(Kirmen Uribe, Lo que mueve el mundo)


lunes, 9 de noviembre de 2015

Las vanguardias literarias y la Generación del 27

LAS VANGUARDIAS

Época en la que se desarrolla: Primera mitad del siglo XX (sobre todo los años 20-30)

Características generales de las vanguardias europeas

  1. Las vanguardias europeas surgen con la intención de ser una ruptura con la todo el arte y toda la literatura anterior por la crisis de conciencia que se venía arrastrando desde el modernismo e incluso desde el romanticismo, y que se acentúa por el estallido de la Primera Guerra Mundial.
  2. El término ‘vanguardia’ (calco del francés avant-garde) se refiere a los nuevos movimientos que surgen como radical oposición a la estética anterior y que se presentan con manifiestos, textos en los que exponen sus ideas.
  3. El vanguardismo proclama la liberación absoluta, tanto de las formas como del pensamiento, como una extrema exploración de la realidad.
  4. Entre los numerosos ismos que denominan cada movimiento destacan:
a)      El Dadaísmo surge en 1916 y es encabezado por el suizo Tristan Tzara. Su nombre – elegido al abrir un diccionario al azar – es el de un balbuceo infantil: da-da. El violento rechazo a la «racionalidad» – que condujo a la guerra – les lleva a propugnar «la fantasía de cada individuo» usando un lenguaje incoherente, rebelándose contra la lógica, las convenciones estéticas o sociales y el sentido común.
b)      El Cubismo nace como escuela pictórica pero encuentra su expresión literaria en los caligramas, término que inventó Guillaume Apollinaire para desginar a un poema que forma una «imágenes visuales» mediante la disposición tipográfica de los versos. Otro artificio visual es el collage, que consiste en tomar un determinado número de elementos de obras, de objetos, de mensajes ya existentes e integrarlos en una obra nueva.
c)      El Futurismo nace en 1909 con la publicación de su primer manifiesto a cargo de F.T. Marinetti. Su expresión es antirromántica y ajena a la sentimentalidad. Exalta la civilización mecánica y técnica con temas como la máquina, el avión, el deporte: «Un automóvil de carreras es más hermoso que la Victoria de Samotracia».
d)      El Ultraísmo y el Creacionismo son ismos que tuvieron repercusión en España. El primero indica su voluntad de ir más allá y elabora temas afines al Futurismo y los caligramas; mientras que el Creacionismo, según el chileno Vicente Huidobro, quería «hacer un arte que no imite ni traduzca la realidad», con lo que el poema será un objeto autónomo como «creación» absoluta y no imitación de la naturaleza o la realidad.
e)      El Surrealismo es el movimiento más importante y difundido, pues no sólo pretende renovar la estética literaria, sino que quiere ser una revolución integral. Sus principales representantes son Paul Élouard, Louis Aragon y sobre todo André Breton. Para los surrealistas, lo que llamamos vida es una apariencia de realidad. Hay que conquistar una verdadera vida, alcanzar una superrealidad (sur-réalité) donde queda atrás la monotonía, la vaguedad de las acciones, los deseos incumplidos bajo el pensamiento occidental. Se busca, por tanto, liberar el poder creador del hombre y en esto la poesía será el instrumento ideal de conocimiento por la liberación del lenguaje. Se practicará la escritura automática, que consiste en escribir sin pensar en el sentido de las palabras, como pura expresión del inconsciente, elemento clave de exploración según las doctrinas psicoanalíticas de Freud. La comprensión vendrá entonces por la emoción y no por el entendimiento. Sin embargo, el surrealismo español practica una intencionada idea creadora como hilo conductor en Lorca, Dalí, Buñuel, Gerardo Diego...


GENERACIÓN O GRUPO POÉTICO DEL 27

1. A diferencia de otros grupos similares, la Generación del 27 – o más bien el Grupo – adquiere una aceptación entre sus miembros por reunirse como homenaje al tercer centenario de la muerte de Luis de Góngora, en 1627, en reivindicación de su figura.
2. De entre sus miembros hay una nómina de diez componentes: García Lorca, Cernuda, Salinas, Rafael Alberti, Guillén, Gerardo Diego, Dámaso Alonso, Aleixandre, Prados y Altolaguirre; aunque podrían añadirse otros muchos afines y coetáneos a ellos.
3. La Residencia de Estudiantes, de Madrid, fue el lugar de encuentro donde acudieron, atraídos por las tertulias y las actividades culturales.
4. Si no un estilo común, sí comparten afinidades estéticas:
a) La emoción viene a ser refrenada por el intelecto: «Inteligencia, sentimiento y sensibilidad contra intelectualismo, sentimentalismo y sensiblería» (J. Bergamín)
b) La poesía es concebida como algo inexplicable, demiúrgico. Para Dámaso Alonso es un «impulso que no está muy lejano de lo religioso». Es un equilibrio entre la concepción romántica y la concepción clásica de la creación poética.
c) Son evidentes las ansias de belleza en todos ellos, pero Pedro Salinas decía: «Estimo en poesía, sobre todo, la autenticidad. Luego, la belleza...»
d) En sus trayectorias alternan hermetismo y claridad. En casi todos estos poetas puede hablarse de una apertura del yo al nosotros.
e) Su obra aspira a ser mundial y nacional. Como dijo Dámaso Alonso, «aunque abierta a muchos influjos exteriores, está profundamente arraigada en la entraña nacional y literaria española».
f) Son partícipes de los movimientos de Vanguardia pero tienden a frenar las innovaciones por su admiración de las generaciones anteriores: Unamuno, Machado, Rubén Darío, Bécquer... De entre ellos sus maestros serán Juan Ramón Jiménez y Ramón Gómez de la Serna con sus greguerías. Su amor por los clásicos fue inmenso: como críticos han dejado magistrales estudios de Manrique, Quevedo, Fray Luis, San Juan de la Cruz, Lope de Vega, Góngora...
5. También fue conjunta la evolución poética aunque no todos al mismo tiempo:
a) En la primera etapa (hasta 1927) se nota la influencia de sus poetas admirados, desde lo humano (Bécquer) al ideal de poesía pura de Juan Ramón Jiménez y, sobre todo, la lírica popular y la huella clásica en métrica y temática.
b) En la segunda etapa (1927-1936) hay un cansancio por los ideales esteticistas (Góngora) y aumenta el interés por el surrealismo, que surge en esta época. La inminente Guerra Civil suscita la preocupación por temas sociales y políticos. Algunos poetas serán militantes pero todos mostrarán su apoyo a la República.
c) La tercera etapa (desde 1936) viene marcada por la Guerra Civil. Lorca ha muerto y los demás – salvo Aleixandre, Alonso y Diego – se exilian. Cada cual sigue su rumbo pero ninguno abandonará una poesía de carácter humano. En el exilio hablarán sobre todo del dolor humano (Guillén) mientras que en España la poesía deriva hacia la angustia, cuya muestra más intensa es Hijos de la ira (1944) de Dámaso Alonso. La importancia del Grupo motivó la concesión del premio Nobel a Vicente Aleixandre en 1977 como su representante, además de que su época haya sido reconocida como la Edad de Plata de la literatura española. Por cuestiones de tiempo y de espacio no vamos a desarrollar un análisis de todos los miembros del Grupo. Valga esta breve nota.


     Federico García Lorca (1898-1936) estudió música y en la Residencia de Estudiantes entablará relación con artistas jóvenes, como Buñuel o Dalí y con los miembros del Grupo, quienes lo situarán a la cabeza del grupo. Poema del cante jondo (1927) y El romancero gitano (1928) alcanzarán una gran popularidad con su tono popular y su preocupación por los marginados y perseguidos. Según el propio Lorca, en el libro «hay un solo personaje real, que es la pena que se filtra». La estancia en Estados Unidos precisamente en el momento del crack del 29 es un hito crucial en su vida al escribir Poeta en Nueva York. Su contacto con una ciudad tan significativa en semejante crisis le induce a una poesía violenta, de imágenes intensas y crudas, de tintes apocalípticos. Formalmente parece una poesía surrealista como expresión de un mundo absurdo. A partir de Poeta en Nueva York Lorca se dedicará sobre todo al teatro (aunque seguirá escribiendo poesía). Funda la compañía La Barraca y se propondrá acercar el teatro al pueblo. Murió fusilado, dicen que en el barranco de Víznar, donde hoy aún buscan sus restos con la aceptación y el rechazo de su familia por exhumar su cadáver.
     Luis Cernuda (1902-1963) nació en Sevilla y en su universidad fue alumno de Pedro Salinas. Se exilió en 1938 y fue profesor en diversas universidades inglesas y estadounidenses. A partir de 1953 vivió en México, donde acabó residiendo. Era de una personalidad solitaria y dolorida, y de gran sensibilidad exacerbada y vulnerable. Se consideraba un «inadaptado», con «cierta vena protestante y rebelde». Cernuda es el poeta que canta a la adolescencia, al amor, al cansancio, al dolor. Su centro temático radica entre el deseo de alcanzar lo prohibido y la realidad de los límites impuestos por el mundo que le rodea. La realidad y el deseo será el título con que se reunirán los dos libros de su experiencia surrealistas: Un río, un amor (1929) y Los placeres prohibidos (1931). En lugar de la escritura automática del surrealismo hallamos unas imágenes evocadoras del sentido y del sentimiento que logren transgredir la realidad. Los siguientes libros, desde Donde habite el olvido (1932-1933) a Desolación de la quimera (1956-1962), hablan con su propio título de su incurable amargura, aunque eso no significa que también hallemos poemas entusiastas y alentadores.

     Pedro Salinas (1891-1951) se dedicó a la docencia universitaria desde su estancia como lector de español en la Sorbona (1914-1917) hasta su muerte, en Boston. La poesía es para él un modo de acceso a las honduras de la realidad, a la esencia de cosas y experiencias vitales. De ahí sus palabras: «La poesía es una aventura hacia lo absoluto. Se llega más o menos cerca, se recorre más o menos camino: eso es todo». Los tres elementos básicos de su creación aparecen en otras declaraciones suyas: «Estimo en la poesía, sobre todo la autenticidad. Luego, la belleza. Después, el ingenio». Aunque su poesía parezca sencilla, se trata de una lengua y unos versos rigurosamente trabajados. Sus tres primeros libros pueden inscribirse en una línea de poesía pura como Juan Ramón: Presagios (1923), Seguro azar (1929) Fábula y signo (1931). Vienen luego sus dos obras maestras: La voz a ti debida (1933) y Razón de amor (1936). Su visión es antirromántica, pues el amor, en Salinas, es una fuerza que da plenitud a la vida y confiere sentido al mundo, es enriquecimiento del propio ser y de la persona amada. Tras la Guerra, aparecerán en América otros libros donde lucha con su fe en la vida y los signos angustiosos que ve a su alrededor: El contemplado (1946), Todo más claro (1949) y Confianza (1955).

sábado, 24 de octubre de 2015

Niebla, novela filosófica (I)

Párate a pensar.
Por un momento párate a pensar:

¿Qué estás haciendo?
¿Por qué lo estás haciendo?
¿En qué estás pensando?
¿En qué deberías estar pensando?
¿Por qué deberías estar pensando en algo en concreto?

Si no se te ocurre una respuesta no pensaste.
Si no se te ocurre una respuesta idónea siempre podrás seguir buscándola.
Si no querrías seguir buscándola no importa. Quédate con la vida.
Si no le viste sentido a estas preguntas sin respuesta no lo busques más: llegaste al absurdo.
Si le viste algún sentido pero no lo entiendes del todo... hallaste el existencialismo.

Augusto piensa demasiado. Tuvo una vida con su madre y al morir la madre se quedó con su ausencia, que pretende llenarla de pensamientos. Los pensamientos quieren justificar su vida. Nombra el amor. Le da el nombre y la presencia de una persona, Eugenia. Adopta un perro, también le da un nombre, Orfeo. Augusto quiere llenar de nombres la ausencia. Está contenido. Con tanto pensamiento enmascara su angustia, su profunda soledad. Comprende sin comprender. Se resigna al azar pero no a cualquier azar. Es un azar elegido de entre todos los posibles azares para tener un rumbo, un objetivo. Para tener una causa. Para no desbordarse. Está contenido, dijimos. Lo dejaremos justo al borde. Al borde de sí mismo. Preguntándose si en realidad está enamorado. Si además de pensamiento también puede ser sentimiento.


Niebla, de Miguel de Unamuno

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martes, 22 de septiembre de 2015

Modernismo

Época en la que se desarrolla: Finales del siglo XIX e inicios del XX

Características generales del Modernismo

  1. El Modernismo no sólo es un movimiento literario sino una época y una actitud defendida con orgullo por sus propios miembros para reivindicar lo nuevo.
  2. La protesta de los románticos contra el mundo burgués es además una crisis de la conciencia por formar parte de la misma clase social. La disconformidad se manifestará a menudo en una conducta asocial y amoral: bohemia y dandismo.
  3. Frente a la realidad hostil el poeta modernista mostrará varias actitudes:
a)      Evadirse de la realidad buscando lo exótico, el paraíso idealizado. Esto comportará una visión cosmopolita y el interés por mundos lejanos.
b)      Reflejar el interior del poeta en todo lo que le rodea mediante símbolos y sinestesias (asociar un elemento con los sentidos).
c)      Denunciar la sociedad mediante una poesía clara y reflexiva.
  1. La poesía francesa se adopta como modelo en sus dos tendencias:
El Parnasianismo toma su nombre de la revista Le Parnasse contemporain y toma como lema “el Arte por el Arte” con el propósito de hacer un arte que se valga por sí mismo, en su máxima perfección y ajeno a la realidad. Su maestro es Gautier y su máximo representante Leconte de Lisle.
El Simbolismo no busca una perfección ideal sino dilucidar el significado verdadero de la realidad y su correspondencia con el estado de ánimo. De ahí que se valgan de los símbolos, que dan nombre al movimiento. Sus poetas más destacados son Baudelaire, Verlaine, Rimbaud y Mallarmé.
  1. El Modernismo hispánico sería una síntesis del Parnasianismo y del Simbolismo, además de la influencia de Bécquer como expresión intimista y sentimental. Se expresa en las variantes extranjerizante, española y americana.

Características de la lírica modernista

  1. Se concibe la poesía como una expresión armónica, que suena bien al oído. El poema debe ser musical, de gran contundencia. Son abundantes los recursos fónicos y los efectos sonoros a fin de evocar el estado de ánimo (aliteraciones).
  2. Los efectos plásticos del color oscilan desde el más brillante (oro, púrpura) al más tenue (blanco, rosa, rubio), y sobre todo el azul en correspondencia con los sentidos (sinestesias).
  3. El color azul y el cisne son los dos referentes simbólicos fundamentales como expresión de belleza, fragilidad y contraste con la naturaleza. Del mismo modo hay que entender la aparición del pavo real y  de la mariposa en estos poemas.
  4. Las formas métricas son ricas y variadas. Se recuperan los versos de pies acentuales de la poesía clásica grecolatina (dáctilos, anfíbracos, anapestos). El verso preferido es el alejandrino, si bien son abundantes los dodecasílabos y eneasílabos (de influencia francesa), y los clásicos endecasílabos, octosílabos...    
  5. La temática está vinculada con la realidad del poeta.




Principales poetas modernistas hispánicos

     El nicaragüense Rubén Darío (1867-1916) es el máximo representante del modernismo hispánico. Su verdadero nombre era Félix Rubén García Sarmiento. Recuperó las formas métricas en desuso y creó un lenguaje rítmico y polifónico. Su poesía es tan cotidiana y vital que hoy aún la leemos con la misma frescura con que se escribió. Su poesía significa un antes y un después. Es el primer referente americano.
De su obra destacan Azul... (1888) y Cantos de vida y esperanza (1905).
     Antonio Machado (1875-1939) fue un poeta humilde, bonachón y de una honda sensibilidad, poniendo su voz animada en contacto con el mundo. En su introspección expresa la soledad, la melancolía, la angustia frente a la realidad. Su modernismo es intimista, sin exhibirse en colores y animales personificados, sino en símbolos propios, como el agua, los árboles, los campos, el paisaje rural de su entorno. Su obra se resume en las Soledades (1903), de un modernismo cercano a Bécquer y R. de Castro; Campos de Castilla (1912), sobre el paisaje y la gente de Castilla; y Proverbios y cantares (1924), formado por pensamientos de intuiciones profundas, a veces oscuras.
     Juan Ramón Jiménez (1881-1958) es de una sensibilidad extrema, incluso hipocondríaca. Se consagra por completo a su Obra hasta el punto de deslindarse de la realidad. Su poesía es a propósito minoritaria, concebida por su sed de belleza, de conocimiento y de eternidad. Su constante búsqueda explica su evolución en tres etapas: sensitiva (hasta 1915), intelectual (1916-1936) y verdadera (a partir de 1936). De las respectivas etapas son Arias tristes (1903), Diario de un poeta recién casado (1916) y Dios deseado y deseante (1948-1949). En su soledad creadora, JRJ escribirá una poesía parnasiana por su concepción estética y sublime por su ideal metafísico.

     Otros poetas que habría que considerar son Manuel Machado, el cubano José Martí, los mexicanos Amado Nervo y José Juan Tablada y el argentino Leopoldo Lugones.

Realismo

Época en la que se desarrolla: Segunda mitad del siglo XIX
Género que cultiva: novela.

Características generales del Realismo

  1. El Realismo consiste en la representación fiel de la realidad con la intención de retratarla.
  2. El Realismo surge por evolución a partir del Romanticismo, cuyo idealismo y subjetivismo serán sustituidos por la crítica objetiva de la realidad.
  3. Sus referentes serán los novelistas franceses: Balzac, Stendhal, Flaubert.
  4. Para su concepción de las obras literarias reaccionan contra el idealismo (a través de la experiencia del positivismo), se interesan por los problemas sociales (con el auge del marxismo) y el desarrollo de las ciencias experimentales (como el evolucionismo de Darwin y el experimentalismo aplicado a la medicina).

Características de la novela realista

  1. Para intentar reproducir con exactitud la realidad se usan métodos de observación de las ciencias experimentales, como el científico estudia la naturaleza. Los novelistas se documentan sobre el terreno y, por ejemplo, Flaubert consultó estudios médicos para ciertos fragmentos de Madame Bovary.
  2. El interés por la sociología y la psicología se refleja en los ambientes donde se sitúan las obras y en la caracterización psicológica de los personajes.
  3. Los recursos temáticos y técnicos responden a una actitud crítica de la sociedad burguesa, según la ideología del autor, más tradicional o más liberal.
  4. El autor adopta una actitud de cronista, narrando la historia en 3ª persona, aunque en alguna ocasión sí introduzca sus opiniones y use la 1ª persona.
  5. La prosa es clara y sobria, sin alardes retóricos ni estilísticos. En los diálogos se reproduce el habla popular para adaptarla a la índole de los personajes.

La narrativa realista en España

  1. El realismo español se consolida a partir de 1868 con ‘La revolución del 68’, que destrona a Isabel II en manos de una burguesía progresista, aunque luego ésta no fue capaz de establecer un gobierno estable y resurgió el tradicionalismo.
  2. Su punto de partida es el costumbrismo, que consiste en la exposición las costumbres sociales sin intención de analizarlas y, en ocasiones, idealizándolas. Dentro de esta tendencia podríamos hablar de La gaviota (1849) de Fernán Caballero y El sombrero de tres picos (1874) de Pedro Antonio Alarcón, así como José María de Pereda, quien en Peñas arriba (1895) idealiza el mundo rural en oposición a la “corrupción e impiedad” del mundo urbano.
  3. Mención aparte merece Juan Valera, liberal en sus ideas pero idealizante y esteticista en sus novelas. No aceptó las premisas del Realismo y eliminó los aspectos más miserables de la vida en novelas como Pepita Jiménez (1874).
  4. Los mejores representantes del Realismo español son:
a)      Leopoldo Alas, “Clarín” (1852-1901), de ideas claramente progresistas, su propósito era reflejar la vida cotidiana con fidelidad. Poeta, crítico literario, cuentista, ensayista (bajo el título «Celebridades españolas contemporáneas» publica unos ensayos biográficos sobre Galdós), dramaturgo y traductor: su versatilidad podría dar una cuantiosa obra, pero su relativa brevedad dentro de cada género da fe de su inquietud y de su deseo de perfección. Ha sido reconocido por las novelas Su único hijo (1891) y, sobre todo, La regenta (1885), su obra maestra.
 b) Benito Pérez Galdós (1843-1920) es también un escritor de ideas progresistas y de la misma estética que Clarín en cuanto a pintor de ambientes, documentándose acerca de escenarios, costumbres y noticias. El retrato “de almas” implica que adecúe cada habla (y su pensamiento, inteligencia y carácter) a los respectivos personajes, mientras que el estilo del narrador es espontáneo y antirretórico. La ironía es el recurso que usará con más éxito, sin evitar la intención crítica. De sus numerosas novelas hay que destacar las 46 que forman los Episodios Nacionales y que constituyen una visión renovada del siglo XIX.

lunes, 31 de agosto de 2015

Ilustración y Romanticismo

ILUSTRACIÓN

Época en la que se desarrolla: Siglo XVIII (Siglo de las luces)

Características generales de la Ilustración

  1. La cultura europea, encabezada por Francia, manifiesta su preferencia por el uso de la razón en todas las actividades de la vida humana. El movimiento racionalista es difundido por el grupo de la Encyclopédie, editada por Diderot y D’Alembert, quienes a su vez seguían la corriente de filósofos de finales del siglo XVII como Bacon, Spinoza, Locke o Descartes.
  2. En España se crean instituciones a semejanza de las francesas: Biblioteca Nacional (1712), Real Academia Española (1713), Real Academia de la Historia (1735) y las Sociedades de Amigos del País. Su objetivo será reunir las diversas fuentes de conocimiento y rescatar, conservar y divulgar el patrimonio cultural.
  3. El pensamiento reformista de la decadencia barroca supone un nuevo concepto del arte y de la literatura: el Neoclasicismo, que pretende establecer una armonía perfecta entre la naturaleza y el hombre valiéndose de la razón, pues sólo lo que es razonable es natural. Hay que obedecer las reglas establecidas por los hombres de acuerdo con la leyes de la naturaleza, que será el modelo a imitar.
  4. Las formas clásicas de los escritores grecolatinos serán retomadas desde esta nueva conciencia, donde la expresión de los sentimientos no tiene cabida. A fin de lograr la rápida asimilación del nuevo pensamiento, los intelectuales llevarán a cabo una dura crítica social de las costumbres cívicas y religiosas.

Principales escritores ilustrados españoles
     José Cadalso (1741-1782). Fue un gran conocedor de la cultura europea de su tiempo y conoció a ilustrados como Voltaire, pero también leyó a los prerrománticos ingleses, franceses y alemanes (Blake, Novalis, Schlegel, Goethe, etc.). Aunque la obra que le dio fama es Los eruditos a la violeta (1772) hoy es reconocido sobre todo por las póstumas Cartas marruecas (1793) y Noches lúgubres (1798).
     Leandro Fernández de Moratín (1760-1828). Escribió poesía y teatro, como su padre Nicolás Fernández de Moratín, pero su fama le ha sido dada por el teatro, al que dedicó sus esfuerzos para reformarlo con La comedia nueva (1792) y El sí de las niñas (1805). La calidad de su obra le valió el apoyo de los nobles y los políticos españoles, entre ellos Godoy, el regente durante la dominación francesa.


ROMANTICISMO

Época en la que se desarrolla: Siglo XIX

Características generales del Romanticismo


  1. El Romanticismo no sólo es una corriente estética, sino que es el producto de una profunda crisis. El idealismo filosófico y el liberalismo político y económico, estimulados por el espíritu de la Revolución Francesa (1789) serán el pensamiento con que los escritores desplazarán al racionalismo ilustrado para exaltar los sentimientos y concebir la vida como fuerza creadora en constante movimiento, en plena libertad.
  2. El triunfo de la burguesía frente al Antiguo Régimen supone la desilusión de no cumplir con los nuevas condiciones de vida que preconizaba. Los escritores manifestarán su descontento con una protesta contra el mundo burgués.
  3. La nueva crisis será una crisis vital por los problemas políticos, sociales y metafísicos. Se hablará desde uno mismo, desde el yo como conciencia desgraciada que busca con ansia el infinito como liberación absoluta.
  4. La exaltación del yo implicará la reinvidicación de lo propio, de lo más cercano. De ahí que los nacionalismos impulsen la lengua y la literatura autóctona.
  5. Como prolongación del individualismo, la libertad conllevará a rebelarse contra las reglas y los cánones estéticos mezclando géneros y estilos. Es una estética basada en la intensidad y el dramatismo. La figura del héroe será fundamental.
  6. El lirismo impregnará las demás artes desdibujando la frontera entre verso y prosa por el deseo de libertad. Abundarán las descripciones de la Naturaleza, acorde con el estado de ánimo del narrador o del personaje.
  7. La creación meditada y racional, propia de los ilustrados, será rechazada por el gusto de la espontaneidad e incluso la inspiración, de carácter sobrenatural.

Principales escritores románticos españoles

     José de Espronceda (1808-1842) es la figura más representativa de la lírica española por su semejanza con la del inglés Lord Byron, que se aprecia sobre todo en sus dos grandes poemas narrativos: El estudiante de Salamanca (1837), sobre los amores de un seductor donjuanesco, y El Diablo Mundo (1841), extenso poema filosófico en el que describe al hombre como un ser frágil y solitario que sufre los males de un mundo demoníaco. También escribió poemas más breves denominados canciones acerca de individuos al margen de la sociedad. La más conocida es la “Canción del pirata”. Su estilo está lleno de rítmica y de musicalidad sin perder nunca su sencillez.
     Mariano José de Larra (1809-1837) orientó su obra al periodismo crítico, pese a que también escribió una novela histórica (El doncel de don Enrique el Doliente, 1834) y teatro (Macías, 1834). Sus artículos se publican en varias publicaciones periódicas, principalmente en El duende satírico del día y en El pobrecito hablador, en el que firmaba como Fígaro los artículos literarios, políticos y de costumbres. Por vivir sólo de su pluma, sin ayuda alguna, se le puede considerar el primer escritor moderno.
Es sorprendente la actualidad de sus artículos por su temática y por su actitud.
     El Duque de Rivas (1791-1865), cuyo nombre real era Ángel de Saavedra, inició su trayectoria con Poesías (1814) y varias tragedias de corte neoclásico, pero es a partir de su exilio en Londres cuando se inclina por el Romanticismo, marcando un hito con el estreno de la tragedia Don Álvaro o la fuerza del sino (1835), que reúne los temas románticos más característicos: amor pasional, oposición de las convenciones sociales, frustración de no realizarse, retiro ascético del mundo y la fatalidad del destino.
     Rosalía de Castro (1837-1885) es, junto a Bécquer, una romántica tardía y la precursora de la poesía española moderna; y además es una figura fundamental en el Rexurdimento de las letras gallegas en una sociedad donde la lengua de prestigio era sólo el español. Sus obras poéticas más importantes son Cantares Gallegos (1863, en gallego), un poema popular donde se reflejó la sociedad gallega; Follas Novas (1880, en gallego), donde se alterna la poesía íntima y la social, y En las orillas del Sar (1884, en español), de carácter íntimo, expresando su angustia existencial.
     José Zorrilla (1817-1893) se dio a conocer cuando leyó un poema lírico en el entierro de Larra y también escribió poemas épicos y leyendas, pero su fama le viene de los poemas dramáticos, como El zapatero y el rey (1839), Traidor, inconfeso y mártir (1849) y sobre todo Don Juan Tenorio (1844), cuyo argumento ya había sido tratado antes por Espronceda y Lord Byron. En él tratará el tema del amor, el más habitual de su obra, desde la sensualidad de la mujer y la inclusión de elementos fantásticos.
     Ramón de Campoamor (1817-1901) nació el mismo año que Zorrilla, pero no suele incluirse en las antologías románticas, quizás por su físico, que tiene poco de romántico y más de burgués. Escribía para divertirse, una idea innovadora en la época, y consideraba que la poesía más sublime arranca de la prosa más sencilla y que el pensamiento hay que expresarlo con una imagen que podemos visualizar. Las doloras (1846) se editaron en vida treinta veces. También escribió teatro, filosofía y narraciones.
     Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870) es el nombre con que se conoce a Gustavo Adolfo Domínguez Bastida. Adoptó el apellido Bécquer por su ascendencia de nobles flamencos. Bécquer opta por un estilo similar al de Espronceda frente a la poesía triunfante, llena de pomposidad y de falsa trascendencia. En su lugar prefiere una poesía íntima y sencilla. Su obra apareció en revistas y periódicos y no es recopilada hasta 1871 en dos volúmenes titulados Rimas y Leyendas para ayudar económicamente a su viuda y a sus hijos. En su obra está muy presente la pobreza y la soledad urbana (viajó a Madrid con 18 años), pero sobre todo es una obra vital. La propia vida aparece en su poesía y por eso habla (por primera vez en español) de la vida en la ciudad y de sus numerosos amores sin ningún tipo de pudor, pero sí con miedo al comportamiento ridículo, “el mal moderno”. De aire bohemio, seductor, usa la libertad de pensamiento, que sustituye a la rebeldía. Desdeña la imagen del romántico y se esconde bajo una figura vulgar.
El elemento popular está muy presente en sus obras, quizás se aprecia mejor en sus leyendas, muchas basadas en relatos orales pero algunas surgidas de su propia pluma. Su obra poética (titulada originalmente Libro de los gorriones) apenas consta de ochenta rimas, ordenadas por sus amigos y escritas con un lenguaje tan natural como si estuviera hablando. Así es como se ha convertido en un referente para gran parte de la poesía española actual.